Cádiz es una ciudad en Andalucía con 3.000 años de historia rica. Podemos entender la ciudad a través de sus creadores, que han influido muchos aspectos del área, además de su gran evolución con el tiempo. Con un acercamiento histórico, podemos ver los orígenes de la arquitectura, el sistema gubernamental, la religión, y los costumbres de esta ciudad única.
Los fenicios
Al principio, el nombre original de Cádiz fue Gadir, que significa un castillo o una fortaleza. Los fenicios de Tiro, que eran comerciantes, fundaron la colonia de Gadir en el 1.104 a.C. para obtener la riqueza del cobre y el estaño entre otras materiales. Gadir fue el lugar más importante de la península ibérica durante esta época, y representó el dominio del mediterráneo. Con la llegada de los fenicios vino el desarrollo comercial y los recursos para organizar el intercambio de productos como los metales, los esclavos, la lana y los productos autóctonos con el oeste. Además de los comercios, los fenicios también tomaban muchos avances tecnológicos y socio-económicos. Por ejemplo, tenían la metalurgia, la cerámica, la escritura, y gran uso de recursos naturales.
Se dividió la ciudad en dos lados: primero, el necrópolis, y segundo, el templo de Melqart (dedicado a Hércules). Los fenicios tenían varios templos para las divinidades, y también es posible identificar la empieza de un área urbano entre el siglo IX a.C. hasta el siglo VI a.C. Cádiz funcionó como un metrópoli de ciudades y factorías, y tomó un papel muy importante en la expansión de las colonias fenicias y en el mundo occidente.
DATOS DE INTERÉS:
#1: “Gaditano”
El término “gaditano,” que refiere a la gente que vive en Cádiz, viene de la época de Gadir. Gadir fue conocido como “Gadeira” por los griegos y “Gades” por los romanos, y aunque el nombre Cádiz ha sobrevivido, los habitantes todavía usan el gentilicio “gaditano” hoy en día.
#2: La Caleta
Se han descubierto muchos objetos de un culto religioso en el área donde está la playa La Caleta. Se han encontrado figuras de terracota, anforitas, y cabezas humanas y de animales. La mayoría de los objetos son de condición buena.
#3: Los sarcófagos
Hay dos sarcófagos antropomórficos muy importantes que se han descubierto en Cádiz desde el periodo fenicio. Comparten algunos elementos similares, pero fueron descubiertos en lugares y tiempos diferentes.
Primero, el sarcófago masculino fue excavado en 1887 en la Punta de la Vaca. Demuestra las conexiones de los fenicios a lo largo de la costa, y parece como los sarcófagos de Sidón y Tiro. También tiene una apariencia similar al estilo clásico de los griegos además de influencia por la ideología egipcia. El sarcófago, cuya descubrimiento fue muy importante para el entendimiento general del área, inspiró la fundación del Museo de Cádiz.
Sin embargo, el descubrimiento del sarcófago femenino es una historia más rara. Había un arqueólogo quien soñaba varias veces sobre un sarcófago de una mujer similar al masculino, pero nadie creía que existiera, y él no podía encontrarlo. El arqueólogo murió sin descubrirlo, pero en 1980 (un siglo después de encontrar el masculino), un sarcófago femenino apareció debajo de la casa del arqueólogo. El femenino es hecho de mármol, y es más moderna que el masculino.
Los romanos
En 205 a.C., los romanos reconstruyeron la ciudad, que llamaban Gades. Gracias a la continuación de la salazón, la población aumentó durante la supremacía de los romanos. Ellos establecieron sitios como el teatro romano, los templos de Minerva y Saturno, un acueducto, y las ánforas, entre otros. En particular, el acueducto era muy útil porque provenía agua para la ciudad en lugar de las cisternas fenicias. Sin embargo, durante la caída de los romanos, el acueducto desapareció, y la ciudad tuvo que usar las cisternas fenicias otra vez.
La religión romana
Las prácticas de los romanos incorporaron varias influencias de diferentes regiones geográficas, como de los etruscos y los griegos, además de algunos “cultos orientales.” Los romanos practicaban la religión cada día, y lo más importante era los rituales públicos, aunque la práctica en casa también era muy común. Además los rituales funerarias eran gran parte de la cultura romana para que protegieran los miembros de sus familias del sufrimiento y preservaran su memoria. Tenían necropolises sagradas para las tumbas y con miras a que las familias pudieran visitar los restos.
Los musulmanes
Debido al poder de los godos, Gades iba disminuyendo, y cuando los musulmanes llegaron al área, el Barrio de Pópulo se convirtió a una plaza musulmana durante el siglo VIII. Aunque la ciudad nunca se convirtió a un centro primario para los musulmanes como otras ciudades, ellos todavía tenían una influencia notable. Por ejemplo, construyeron una pequeña medina, una fortaleza, y edificios como la mezquita aljama. Esta mezquita estaba ubicada en un lugar central en la ciudad; específicamente, era el sitio donde Alfonso X el Sabio construyó la Catedral Vieja. Característica del mundo islámico, la decoración caligráfica (con frases del Corán) era
muy común para usar la arquitectura como un objeto religioso. Además, sus rituales funerarias incluyeron prácticas nocturnas, en los cuales leían el Corán y encendían candiles
Con respecto a los comercios, Cádiz tenía mucho intercambio gracias a su ubicación geográfica. Debido a las oportunidades para la marina, Cádiz también era una ciudad militar para que pueda mantener control de la costa. El puerto de Cádiz era muy importante para la actividad comercial con el oriente, y los productos andalusí incluyeron aceite de oliva, vino, sal, frutos secos, metales, etc.
La corona de Castilla
En 1262, las tropas cristianas sacaron Cádiz y trajeron un botín a Sevilla. De pronto, Alfonso X revitalizó Cádiz para usarlo como un puerto ideal para conquistar África. Los comercios fueron más baratos que en Sevilla, y tenían un mercado libre. También había mucha construcción, incluyendo una muralla de mampostería, que fue la primera antes de que Cádiz se convirtiera en una fortaleza.
El siglo de oro
Durante el siglo XVII, Cádiz tenía su “edad de oro,” caracterizada por mucha actividad económica, un aumento de la población, y nuevos centros y edificios en la ciudad. Las innovaciones para la navegación marítima ayudaron al crecimiento de Cádiz a pesar de que los comercios americanos tomaran un papel muy grande durante este periodo.
La Guerra de la Independencia
Durante el siglo XIX, la Guerra de la Independencia contra Napoleón empezó. El ejército francés, que era poderoso, entró en la península ibérica esperando que Portugal terminara sus comercios con la Reina Unida. Sin embargo, los francés no podían entrar Cádiz debido a su ubicación geográfica (fue fácil defender la ciudad porque los franceses no eran expertos de la marina, y los ingleses, que eran enemigos de Francia, ayudaron a Cádiz). Como resultado, Cádiz era la ciudad más poblada en todo Europa, y muchos políticos fueron a Cádiz para refugio. Al fin, España ganó su independencia de Francia.
La Constitución de 1812:
Firmada en la Iglesia de San Felipe Neri, la constitución de 1812, conocida como “La Pepa,” respondió a la Guerra de la Independencia y era la primera constitución moderna que se hizo España con la intención de modernizar el país. El 19 de marzo es conocido como el día de San José y todavía se celebra. Sin embargo, el rey no reconoció la constitución porque era demasiada moderna. Cuando el resto de Europa iba modernizando, España fue al revés.
Construcción de edificios importantes (Siglos XIX y XX):
Algunos edificios construidos durante este tiempo incluyen el Ayuntamiento, el Edificio de Correos, el Gran Teatro Falla, La Cárcel Real, la Camera de Comercio, y el Monumento a las Cortes. Son de estilos diferentes, pero marcan el desarrollo de la arquitectura en Cádiz.
Fuentes:
Cartelería del Museo de Cádiz.
“Historia de Cádiz a través de sus monumentos.” Universidad de Cádiz. 24 de julio, 2018. http://www.uca.es/recursos/doc/AUI/Recursos/Constitucion_1812/1658397562_2082010103925.pdf
La clase de la Historia del Arte y la Cultura, Profesor Miguel Ángel Argüez, Universidad de Cádiz, julio 2018.
Fotos sacadas por Julia Knoerr en el Museo de Cádiz.






